El gas natural que no aparece en el relato: lo que el AEO 2026 dice sobre la transición energética
La agencia estadística del Departamento de Energía de EE.UU. proyecta que la generación a gas natural crece en términos absolutos hasta 2050 y que ninguno de sus 11 escenarios alcanza la carbono neutralidad. Para Chile, que desarrolla este año el PELP 2028-2032 con una meta de neutralidad al 2050, ambas conclusiones apuntan a la misma pregunta.
Una lectura del Annual Energy Outlook 2026 y lo que sus proyecciones sobre el gas natural dicen sobre la planificación del SEN.
El Annual Energy Outlook 2026 (AEO 2026) de la Administración de Información Energética de Estados Unidos —el ejercicio de modelación energética de largo plazo más riguroso del mundo— tiene una conclusión que incomoda el relato dominante de la transición energética.
En el caso base del modelo, la generación eléctrica a gas natural en EE.UU. crece en términos absolutos desde ~997 MMm³/día en 2025 hasta entre ~1.075 y ~1.415 MMm³/día en 2050, según el escenario. Al mismo tiempo, la participación combinada de solar y eólica sube de ~14% a ~40% de la generación. El resultado: gas natural + eólico + solar pasan de ~60% a ~80% del sistema. El gas no retrocede — mantiene su participación de ~40% de la generación, mientras el carbón colapsa de 16% a menos del 1%.
Esto no es un resultado conservador ni una hipótesis de "transición lenta". El caso base de la EIA incorpora todas las regulaciones vigentes a diciembre de 2025, incluyendo las normas de la EPA que apuntan a reducir emisiones de plantas de carbón y gas. Y aun así, el gas crece.

Por qué el gas persiste
La explicación no es política: es estructural.
Un sistema eléctrico con alta penetración solar y eólica produce energía abundante y barata cuando hay sol y viento. Pero genera un problema de igual magnitud cuando no los hay: necesita recursos capaces de despachar firmeza —energía disponible a pedido, sin depender de condiciones meteorológicas. El AEO proyecta que esa firmeza la seguirá proveyendo principalmente el gas natural, en combinación con el almacenamiento en baterías, que crece fuertemente pero cubre períodos cortos (diurno), no la variabilidad estacional.
El reporte lo dice de manera directa: en los casos con mayor penetración de eólico y solar se necesita más capacidad total instalada, no menos, porque la capacidad de los intermitentes no equivale a potencia firme disponible. La firmeza requiere recursos despachables. El gas es el recurso despachable de menor costo de capital en la mayoría de los sistemas hoy.
El corolario del GNL: buenas noticias para los importadores
Hay un segundo hallazgo del AEO que pasa más inadvertido y que importa directamente para Chile.
EE.UU. se convirtió en el mayor exportador mundial de GNL en 2024, con ~422 MMm³/día despachados. El AEO proyecta que esa cifra crece a más de 850 MMm³/día para 2050 en prácticamente todos los escenarios modelados. La capacidad exportadora de GNL de EE.UU. alcanzará ~785 MMm³/día solo con la cartera de proyectos ya comprometidos para 2030. A eso se suman terminales adicionales proyectadas para los años 2030 y 2040.
Más oferta de GNL en el mercado mundial —con el Henry Hub proyectado entre 5 y 6 USD/MMBtu durante la primera mitad de los años 2030, y con tendencia a la baja después de 2040— significa precios más competitivos en los mercados spot globales. Chile opera dos terminales de regasificación de GNL (Quintero y Mejillones) que abastecen las centrales de ciclo combinado del sistema. En un mercado global de GNL con oferta creciente desde EE.UU., las condiciones de importación del SEN deberían ser estructuralmente mejores que las de la década pasada.
El PELP 2028-2032: donde la ambición se vuelve decisión
Chile tiene una meta de carbono neutralidad al 2050 (Ley Marco de Cambio Climático) y un compromiso explícito de retiro del carbón hacia 2040. Este año se está desarrollando el Plan de Expansión de Largo Plazo 2028-2032 —el PELP—, el instrumento concreto donde esa ambición se traduce en decisiones de inversión reales: qué capacidad se construye, qué se retira y en qué plazos.
El espejo del AEO es incómodo pero útil. En ninguno de sus 11 escenarios el sector energético de EE.UU. alcanza la carbono neutralidad al 2050. El mejor caso —en que el alto precio del gas destruye demanda— proyecta una reducción de emisiones del 38%. El caso base, alrededor del 20%. El CCS existe en el modelo, pero su despliegue depende estructuralmente de créditos fiscales (45Q): llega a un peak cerca de 2040 y declina cuando esos incentivos vencen. No es una solución que se sostenga sola.
La razón de fondo es siempre la misma: el gas persiste como firming. No por inercia ni por captura política, sino porque es el recurso que provee firmeza a un costo que ninguna alternativa comercialmente disponible puede igualar en el horizonte de la transición.
La lógica aplica directamente al SEN: más solar sin capacidad despachable flexible no resuelve el problema de firmeza, solo lo desplaza en el tiempo. El BESS cubre el déficit diurno, pero no el estacional. Algo debe cubrir las noches de invierno cuando el norte está con menos viento y el sistema demanda más.
La pregunta que el PELP 2028-2032 necesita responder con precisión es esta: ¿qué trayectoria de retiro del gas natural es compatible con la meta de neutralidad al 2050, y cuánta capacidad firme se requiere durante ese período de transición? No como una restricción al proceso, sino como la condición de que las decisiones de inversión que se tomen entre 2028 y 2032 sean coherentes con el horizonte de largo plazo.
La incertidumbre que el modelo admite
Hay un detalle metodológico del AEO que merece atención. Este año, la EIA rebautizó su "Reference case" como "Counterfactual Baseline". El motivo declarado: el caso base era sistemáticamente malinterpretado como la proyección más probable, cuando su función es ser el control experimental contra el cual comparar otros escenarios. Ninguno de los 11 casos del AEO 2026 es una predicción.
Esa honestidad epistémica es exactamente lo que el PELP 2028-2032 necesita. No un escenario único que declare cuándo Chile llega a la neutralidad, sino una exploración sistemática de los futuros posibles y de las condiciones bajo las cuales la trayectoria de retiro del gas es técnica y económicamente viable.
El gas natural es parte de casi todos esos futuros. Reconocerlo no es resignarse — es la condición para planificar con precisión.
Fuentes: U.S. Energy Information Administration, Annual Energy Outlook 2026, abril 2026 · EIA AEO2026: secciones Electricity, Natural Gas y Oil and Gas · EIA, AEO2026 Modeled Cases and NEMS methodology documentation.